No estoy preparado para hacer un análisis de mí. Tampoco te pido, querido lector, que lo hagas tú, simplemente ponte cómodo y, eso sí, sólo solicito tu ayuda en la comprensión de esta técnica ancestral que te obliga a ir guiñando poco a poco los ojos conforme avances en el cuento. No veo que lo estés haciendo querido amigo y siempre he presumido de los pocos que han podido leer el libro vacío. Venga, no hagas pereza, hazlo… ve cerrando los ojos cada vez un poquito más, pensando en lo que te gustaría leer ahora, así, hasta que las letras se vayan solapando y llegue un momento en el que no veas nada. Ahora dime ¿es blanco o negro lo que crees ver detrás de todo el texto?
Confesiones de..., por Michael Cochise
-
"Hace unas semanas, Héctor Escobar se definió masánico, pero yo no le hice
mucho caso. En general no hago mucho caso a la gente y menos cuando es de
otr...
Hace 2 días
