La suposición se convirtió en amenaza cuando advertí lo que ocurría. Me sentía sumido en una oscuridad propia de un largo letargo etílico; no daba crédito a lo que mi mirada apenas podía concluir. Son las gafas. Han permanecido rayadas todo este tiempo. Me di cuenta cuando aprecié que, al tropezar, un surco recorría la lente izquierda de lado a lado.
Un perro llamado Suficiente
-
Necesito un perro sin vida interior y, no obstante, cariñoso. Un perro
solamente para mí. Que disponga de mi caos ante los horarios y se conforme
con sa...
Hace 6 días